Uso y cuidados de nuestras gafas de sol
Uso y cuidados de nuestras gafas de sol

Guárdalas adecuadamente después de usarlas, si es posible no la guardes en mochilas, carteras o equipaje con elementos más pesados que pueden propiciarles presión en la manipulación de dicho equipaje.
Especial atención a las gafas de sol metálicas: Nuestra colección Blue Iron, al ser de metal, suelen ser materiales esmaltados y más frágiles que las de acetato responsable o plásticos reciclados. Por lo que en su uso, cuidado y almacenado, debe prestarse especial atención.

Nunca limpies las lentes de las gafas de sol, con otros tejidos o papel, que no sea la toalla de gamuza que va incluido en el pack Mayler.
Antes de usar la toalla comprueba que los cristales, no tengan arena u otras partículas rayantes, en ese caso, sopla suavemente o utiliza un poco de agua fresca antes de limpiar.
Incluso las servilletas de papel, pueden contener partículas que pueden ocasionar desgastes y micro rayas en tus cristales.

No expongas tus gafas de sol a temperaturas extremas como por ejemplo en el coche. Los coches cerrados en algunas horas del día, puedes aumentar varios grados haciendo «efecto horno» y como consecuencia puede modificar la estructura de los materiales, reemblandecer resinas y en algunos casos quebrar su estructura.

Evite el contacto con sustancias o productos químicos abrasivos o agresivos ( cremas, bronceadores entre otros) De ser así por favor elimine después de usar esas sustancias de la superficie, puede afectar a los esmaltes y tintados de su montura.
El Ph de cada piel es diferente, unos más elevados incluso abrasivos para algunos materiales (En fusión de cremas y bronceadores posiblemente podría aumentar su nivel de acidez), si este es tu caso o eres propenso a tener altos niveles de sudoración, por favor limpia tus gafas después de cada uso.

Aunque es una práctica común, evita colocártelas en la cabeza a modo de cintillo cuando no las uses, ya que la montura desarrolla aberturas más grandes que su tamaño original y, en el proceso, experimenta la máxima tensión.
El diámetro de la cabeza en su parte más ancha siempre es más grande que el diámetro a nivel de las sienes.
No obstante la anatomía de las gafas de sol en casi todos los casos, no se adapta a la anatomía redondeada de la cabeza, sufriendo así presiones antinaturales, desajustes de patillas y en muchos casos la rotura de bisagras y montura.

Nunca guardes tus gafas de sol en los bolsillos delanteros o traseros, ya que al sentarte, correr o caminar puede provocar movimientos y presiones no anatómicas para la montura, ocasionando la rotura de la misma.

Nuestras monturas son muy resistentes y comprobadas antes de ser parte de la colección. En ocasiones ( y en general en cualquier gafas de cualquier marca) Los tornillos de las bisagras se van soltando por el uso, y se pueden ajustar sin problema alguno, sin embargo el ajuste excesivo de estos tornillos, pueden ocasionar una dureza en el movimiento natural de las bisagras, modificando su actuación de apertura a actuación de tope rígido, haciendo una apertura muy forzada de la patilla y ocasionando la ruptura del material en algunos casos, por lo que se recomienda el ajuste moderado y natural de los tornillos, para que la bisagra no haga tal esfuerzo y efecto tope.
Gracias por ser parte del cambio.
Gracias por elegir MAYLER.